Adolescencia y Alimentación
Pero para eso tenemos que estar informados, tener una base o marco teórico de donde podamos partir para poder definir conceptos generales y la aplicación de los mismos al día a día.
Teniendo en cuenta, además que la alimentación es la base para el desarrollo de una vida próspera, sana. Una buena alimentación es garantía.
En esta entrada no sólo describiremos con detalles importantes la alimentación en la adolescencia, sino que también describiremos típicos problemas que atacan a la sociedad tales como: La obesidad, Anorexia y Bulimia. A través de diferente materíal expositivo audiovisual.
Adolescencia & Pubertad
Para hablar de la alimentación y nutrición de los jóvenes es
necesario empezar por diferenciar la adolescencia de la pubertad. La pubertad
es un proceso fisiológico que se inicia con el llamado segundo brote de
crecimiento y corresponde al periodo de máxima diferenciación sexual. En este
periodo se producen cambios en los órganos reproductivos, aparecen las
características sexuales secundarias y se modifican el tamaño y la composición
corporales (las proporciones de músculo, grasa y esqueleto cambian. En términos
generales, se considera que la pubertad termina cuando el individuo deja de
crecer y está apto para la reproducción. Por su parte, la adolescencia es un
proceso psicosocial propio del ser humano, que comprende todos aquellos cambios
que constituyen la transición de niño a adulto, y que se acompaña de una serie
de ajustes que finalmente le permiten aceptar los cambios corporales, buscar un
nuevo concepto de identidad y realizar un plan de vida.
Después de que el individuo abandona el seno materno, en
ningún otro momento de la vida éste crece en forma tan acelerada como en la
pubertad. Esta condición supone un aumento en las necesidades de energía, lo
que se caracteriza por un mayor apetito. Cuando esta avidez de alimento se
satisface en forma excesiva o no se realiza suficiente actividad física, puede
aparecer sobrepeso e incluso obesidad. Se ha demostrado que las dietas basadas
en alimentos que aportan gran cantidad de energía en poco volumen (alta
densidad energética), como los pastelillos, los helados, las bebidas azucaradas
y las frituras suelen ser deficientes en vitaminas y nutrimentos inorgánicos.
La Obesidad
El
problema de la obesidad va más allá de la estética, ya que a diferencia de lo
que se pensaba, suele ir acompañado de otras enfermedades crónicas. Según estudios universitarios se
encontró que el 20% presentaba simultáneamente hipertensión, obesidad y
concentraciones de glucosa, colesterol y triglicéridos por encima de lo
recomendable y sólo el 10% no tuvo ninguna de estas patologías. Lo alarmante es
que este estudio bien podría ser un reflejo de lo que está pasando con los 35
millones de mexicanos que tienen entre 10 y 30 años de edad.
Se ha postulado que el alto consumo de refrescos en este
grupo de edad contribuye a un aporte deficiente de calcio, con la desventaja
adicional de que este tipo de bebidas disminuyen la absorción de calcio, por
ser alimentos muy ricos en fosfatos. En condiciones normales, para absorber el
calcio requerimos que esté en una relación de 2:1 con el fósforo (como en las
tortillas); en los refrescos (sobre todo en los de cola) hay
más fosfato que
calcio y por eso lo absorbemos menos. Este panorama se oscurece aún más si se
considera que un exceso de fósforo en la dieta promueve la excreción urinaria
de calcio. Así, al tomar refrescos no sólo no absorbemos calcio, también
aumentamos su excreción urinaria.
Adecuados consumos
Se calcula que un consumo adecuado de calcio para cubrir la
demanda durante esta etapa de la vida va de 1 100 a 1 600 mg/día, por lo cual
se establece que la IDS para adolescentes mexicanos de ambos sexos es de 1 300
mg/día.
El cinc es otro nutrimento inorgánico importante durante la
pubertad ya que es indispensable para el crecimiento, la mineralización ósea,
la maduración sexual, y la síntesis de los ácidos nucleicos y proteínas. Su
deficiencia se puede manifestar por pérdida de peso e infecciones como gripas y
diarreas, ya que el cinc interviene en las funciones celulares determinantes en
la respuesta inmune. Además, el cinc participa en la biosíntesis de proteínas y
de ácidos nucleicos (ARN y ADN) por lo que su deficiencia en los varones se ha
asociado con un pobre desarrollo de los testículos. La deficiencia de cinc en
los adolescentes se puede deber al aumento en el gasto energético que produce
el crecimiento acelerado. Algunos informes han mostrado que la deficiencia leve
de cinc puede influir sobre los patrones de crecimiento en los adolescentes.
Para disminuir este riesgo te sugerimos comer siempre algunos alimentos ricos
en cinc, como los de origen animal (leche, carne o huevo), cereales integrales,
nueces, almendras, avellanas, ajonjolí y germen de trigo. A demás si quieres conocer más del tema, puedes ingresar aquí.
En las siguientes presentaciones y textos hablaremos más del tema y expondremos algunas patologías referidas a la obesidad, en donde no sólo se concentran las anteriormente mencionadas sino también enfermedades relacionadas con la psicología de la persona que sufre de obesidad, o sobrepeso. Las cuales repercutan, también en lo físico.



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